1. mar., 2016

El Té : experiencia sensorial y aliado de la salud.

 

“Bebe tu té lenta y reverentemente como si fuera el eje que hace girar el mundo, lentamente, serenamente sin precipitarte al futuro” THICH NAT HAN

En el año 2737 a.C  Shennong,  que fue un emperador y erudito de China, tras un viaje muy extenso se sentía cansado y sediento, se sentó y encendió un fuego para hacer hervir el agua bajo un árbol que era Camellia sinensis. De repente, unas hojas de árbol cayeron al recipiente. Luego Shennong bebió el agua y sintió que tenía gusto dulce y agradable, entonces, el cansancio desapareció y se sintió reconfortado. Cuenta le leyenda que así comenzó la historia del té y el hábito de beberlo conquistando a China con sus encantos.

El consumo de té en hebras, no solamente es una experiencia sensorial, sino también, es un recurso saludable para incorporar a la dieta elementos vitales y protectores.

Los polifenoles y flavonoides del té, impiden que los radicales libres dañen el ADN. Incluso se sabe que un tratamiento médico, en casos de enfermedades malignas, que incluya té verde en la dieta, será un gran complemento para proteger a las células.

 Es sabido  que el té verde tiene cualidades antioxidantes y  más poderosas que la vitamina E.

Entre sus componentes están las  vitaminas A,B,B12 y minerales

Si consumimos al menos 4 tazas diarias de té verde, otro de sus componentes, la L. teanina (aminoácido) propicia  un gran aumento de la producción de ondas alfa a nivel cerebral. El resultado es que disminuye la tensión mental, ayudando a estar en paz y de mejor humor.

Está comprobado que la inmunidad del organismo mejora, cuando estamos serenos y si liberamos la mente de tensión y estrés.

Beber el té puede convertirse en un hábito saludable, una forma grata de sentirnos bien y hacer una pausa para relajarnos.

Cuesta muchas veces incorporarlo ya que el paladar nuestro y de occidente aún no acepta fácilmente su sabor tan vegetal como intenso.

Como sugerencia, beber siempre té de calidad.

Para preparar té verde con frutas

Se coloca  té verde, con pequeños trozos de papaya, mango y frambuesas desecadas.

Luego, una cucharadita por taza, en una tetera a la que hemos calentado previamente con agua caliente. El agua para la infusión deberá tener una temperatura no mayor de 80 grados. Nunca dejar que el contacto con las hebras sea de más de 3 minutos. Colarlo y servirlo. Se logrará un bello licor verde saludable y delicioso.

Dra Gabriela Paz. Médica. Mat 74358